Eliminar un silenciador implica retirarlo por completo del sistema de escape del vehículo. Esta modificación aumenta el flujo de escape, lo que resulta en un sonido más fuerte y agresivo, y potencialmente aumenta la potencia. Al permitir que los gases de escape salgan con mayor libertad, se crea un sonido más directo y puro.
Un tubo recto es una modificación más extrema que reemplaza el silenciador con una sección recta de tubo. Esta mejora maximiza el flujo de escape al minimizar las restricciones, lo que mejora el rendimiento y produce un sonido de escape aún más potente y agresivo. Ambas modificaciones están diseñadas para mejorar la potencia y el sonido del vehículo, y el tubo recto ofrece el flujo más fluido.